lunes, 1 de agosto de 2011

Sudokua bajo el naranjo 2


                                        
     Sudokus bajo el naranjo  2                     

Bajo mi naranjo ha llegado el ruido del campeonato de fútbol y se me ocurre una “comparativa al respective”, como diría el Hermógenes, con mi propia vida. El año pasado, con motivo de la pancreatitis que soporté, terminó el tiempo normal del partido y ahora estoy en la prórroga. No sé si de  ésta habrá que jugar dos partes, o si habrá que recurrir a los penales. Es mi intención aguantar todo lo posible procurando no dar la lata a quienes me rodean y esperar, esperar, esperar… ¿ QUÉ

El problema que se me plantea es el de por qué a mí se me ha concedido esta prórroga. Según tengo el momento y el punto de mira cuando pienso, me pregunto qué mérito o demérito  hay en mí para que haya ocurrido tal cosa. Termino dando por válida la idea de que la suerte me hizo nacer en un país con un cierto nivel médico. Pero, ojo. No desprecio, sino que estoy de corazón agradecido a todas las personas que me han dicho que pidieron a Dios por mí, y a quienes simplemente me recordaron.
Siguiendo mi cavilación pienso en que  el partido de la vida es más largo en los países avanzados que en los atrasados. No tienen parangón la vida media de un hombre, y menos la de una mujer, de un país rico con la de otro pobre. No quiero creer que Dios lo tenga proyectado así. Sería un mazazo a la pobreza evangélica. A no ser que Dios quiera premiar antes con el cielo a los pobres (¡ Puñetera mordacidad!), por aquello de la dificultad del rico para pasar por el ojo de la aguja.
Repasando este sudoku me encuentro hoy, ocho de agosto, una crónica en el diario “El Mundo” sobre CALTON, un suburbio de Glasgow donde la vida media es de 53 años. No hace falta explicar que la pobreza es endémica y va asociada al alcoholismo, a las drogas y demás jinetes de la apocalipsis moderna. Esto reafirma más mis dudas. Será más preciso decir,  que la diferencia está entre gentes ricas y pobres , que entre países avanzados y atrasados.
De cualquier forma es pera pensarlo. Me queda la esperanza

No hay comentarios:

Publicar un comentario