miércoles, 20 de julio de 2011

INGENISTA

                                    

                                                          SUDOKUS BAJO EL NARANJO 4

Absorto y medio adormilado me encuentro recordando al amigo Madero, el de la Siberia extremeña, que empezaba a contarnos sus cuentos sustituyendo el  clásico “Había una vez…”  por el más largo y original : “ Cuando su Eminencia el Arzobispo de Constantinopla descubrió el ceregumil, la menta, y más tarde el piramidón;  yo era un badulaque aparentando ser bueno y también un camándula que apaleaba a la gente que pasaba por mi puerta con una vara de acebuche, desechada por gorda para arrear al burro, si no saludaban con el debido respeto que aprendimos en el campamento de falange . ¡Hoy el tonto está agresivo! Cedía la gente.  Y yo me refocilaba, en mi mala leche,,, Tras esta entrada venía cualquier relato a modo de cuento.

Cae en mis manos el periódico que recogió mi mujer al venir del mercadillo de los miércoles. Anuncian, con alarde tipográfico, la aparición de un nuevo libro de Hawking  que reconocen no haber leído por no estar aún en librerías. Al parecer,  el autor expone  que los nuevos conocimientos de la física hacen innecesaria definitivamente la existencia de Dios para explicar el origen del cosmos.  Me suena a puro marketing de la editorial, o a un intento por parte del físico de justificar su propia ideología.

¿ Cuáles son esas nuevas leyes físicas que anulan las anteriores para que pueda surgir algo de la nada?. Hasta la fecha, toda la física se refiere a la materia o la energía como las dos formas de presentarse todo lo material que existe según el primer principio de la termodinámica. Cuando alguien intuye alguna nueva ley dentro de un paradigma, es posible que no lo haga con total precisión en cuanto a su enunciado o al modelo que propone, porque en el momento cumplimenta las expectativas de la ciencia; pero después se van perfeccionando el enunciado y el modelo, acoplándose a los avances científicos hasta llegar donde estamos sin renunciar a posibles revisiones futuras. Ahí está el modelo atómico como ejemplo: desde los electrones fijos en una capa externa hasta los electrones girando en órbitas elípticas a distintas distancias del núcleo, saltando de una a otra orbita y girando sobre sí mismos, se ha recorrido un largo camino que no se puede dar  por terminado.

Si es verdad que el libro dice lo que la prensa comenta sobre el nacimiento del cosmos de la nada debido a unas supuestas leyes físicas preexistentes, me parece una fragante contradicción : Si no existía nada ¿para qué se necesitaban leyes y quién había impuesto esas leyes que además rompían la nada?  El físico parece que actúa bajo el comportamiento que denunciaba aquel entrenador del Real Madrid: “todo negativo, nada positivo” para justificar su propia posición. Si la física no puede demostrar la existencia divina, tampoco se puede demostrar la no existencia. Yo prefiero ser positivo y admitir la existencia, aunque sólo sea por el egoísmo de diferenciarme de las cosas inertes y de otros animales, y con la esperanza de la justificación de mi propia existencia. Eso me queda, la esperanza.


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